Quentin Tarantino es un director de cine que un día tuvo la suerte de pegar un braguetazo. Si "Pulp Fiction" sorprendió a propios y extraños con una obra de arte que permanecerá en el tiempo. Aquella inyección de fama (y dinero) lo catapultó a la fama y le permitió hacer lo que le diera la gana, creando películas malas y mediocres por doquier, aplaudidas siempre por los seguidores de un director "de culto" (¿que es esto?) "enfant terrible" de Hollywood (¡menuda estupidez!).
El caso es que en Death Proof es un ejemplo de película mala con alevosía.
Lo de película mala es evidente: 1) no hay guión, nunca se observa el objetivo de la película, y el final es tan malo como las películas a las que pretende homenajear (no hay que olvidar que ese género ha creado cosas increíbles como El diablo sobre ruedas de un jovencísimo Spielberg; 2) la violencia esta vez no esta bien justificada, no soporta al argumento; 3) los diálogos son estúpidos a más no poder, ya no quedan trazas de esa brillantez con la que antes hacia gala.
Pero lo de la alevosía es peor: esta película parece estar mal hecha ex-profeso. El director parece reírse de los espectadores alternando películas de diferentes calidades para demostrar que haga lo que haga es un taquillazo. Y lo peor de todo es que tiene razón. Despierta cultureta, la masa nos aliena.
Editorial
martes 25 de septiembre de 2007
Death Proof, tributo infumable
viernes 7 de septiembre de 2007
Los ooparts, de vuelta al pasado

Hace poco me enteré de esta extraña palabreja, los ooparts u objetos fuera de lugar (en english of course). El caso es que el vocablo hace referencia a diversos aparatejos que no cuadran con la época ni el lugar en el que son hallados.
Entre los más famosos está la pila de Bagdag, un extraño aparato muy casero a base de una vasija, cables, capuchones y tapones destinado a realizar la electrólisis de metales y engañar a los incautos con objetos de cobre que parecen de plata. El hallazgo no tendría mayor importancia si no hablaramos de un descubrimiento del 2500 antes de Cristo, de la cultura sumeria. Es extraño pero ¿porque no?, el hambre agudiza el ingenio.
Otro cantar son las huellas de bota halladas en Utah (Usa), junto a fósiles de trilobites de hace 250 millones de años, ¿que pintan allí?. O el mapa de Piri Reis datado de 1513 y en el que aparecen elementos como las islas maldivas, los andes o la antártida (descubiertos entre 100 y 300 años después) o la antártica con la tierra de la reina Maud ¡sin hielo! (esto sólo ocurrió hace millones de años!).
En algunos de estos objetos hay razones para pensar en engaños como el caso de las calaveras de cristal de cuarzo, en las que se decía que eran de origen precolombino (en aquella época no se disponía de la tecnología para tallar objetos con tamaña perfección), y los últimos estudios hablan del siglo XIX. Pero en otros casos, como los anteriores...¿hay posibilidades de vida inteligente extraterrestre?, ¿o por el contrario, la humanidad es más antigua de lo que creemos?, o tal vez la Historia de la civilización camine en ciclos de creación-destrucción en una teoría circular del tiempo. Nada es tan sencillo como nos enseñaron.
jueves 30 de agosto de 2007
El camino a la cultura
Hola a todos:
Sin ánimo de ser "brasas", y dicho sea de paso para crear un editorial de verdad, me gustaría hablar sobre el significado de la palabra cultura, para lo cual os adjunto literalmente la definición de la 23ª edición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (¡¡¡uuuuuaaaaaauuuu, que divertido!!!):
Cultura.
1. f. cultivo.
2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
1. f. Conjunto de conocimientos sobre gimnasia y deportes, y práctica de ellos, encaminados al pleno desarrollo de las facultades corporales.
1. f. Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo.
Como bien podeis observar, cultura posee diversas acepciones (entre otras, deporte, para mal que les pese a algunos ;)).
Bien, al lio. ¿Os suena el nombre de César Vidal?. Es un aspirante a cultureta (blasfemo el pobre), hábil dominador de la palabra escrita, que cuenta en su haber con novelas, ensayos y columnas entre otras cosas. Licenciado en derecho e Historia fantasmea y fantasea sobre su dominio de 8 idiomas, la posesión de varios doctorados (sospechosos y por comprobar) y ser ¿amigo? de un montón de gente de este mundo de la cultura.
Pues este colega, al que le llueven las críticas por sus amistades de dudosa reputación debido a su tendencia derechosa (ojead su revista "libertad digital", no tiene precio), es autor del libro "camino hacia la cultura" en el que pretende iluminarnos sobre los acontecimientos históricos más importantes, los libros que debemos leer y hasta la música que debemos escuchar para ser cultos (y adjunta listados completos).
Por fortuna, esto que llamamos cultura es tan vasto y tan denso, que incluso aunque cualquier iluminado tan grotesco como éste individuo pretenda ponerle barreras, los resultados serán tan poco productivos como esperanzadores. Cultura y libertad para siempre.
miércoles 29 de agosto de 2007
Odette: una comedia sobre la felicidad
De nombre un tanto farragoso y prepotente se nos presenta Odette, una comedia que pretende seguir la estela que creo con mayor tino "Amelie".
Es una película sencilla, llana, sin matices, que nos presenta la historia de dos personas (típico binomio pobre-feliz vs. triunfador-amargado), que por el declive de la segunda hace que ambas se crucen. Son arriesgados los efectos que se emplean, tales como que la protagonista flote, o que hagan dispatados número de baile, ya que se puede caer en la más absoluta estupidez. La película no llega a convencer y su mensaje, por obvio, es casi infantil.
Ahora bien, uno pasa un rato agradable, con una historia humana de personajes reales y con una línea argumental que aunque sencilla, resulta lo suficientemente bien estructurada como para no perder el interés. El placer de lo sencillo.